En su intervención durante la plenaria de alto nivel de la COP30, celebrada en Belém, el ministro de Medio Ambiente de la República Dominicana, Paíno Henríquez, hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para priorizar la adaptación climática, insistiendo en que para los Pequeños Estados Insulares (SIDS) esta es una cuestión de “supervivencia colectiva”.
A continuación el discurso íntegro en la COP30:
Distinguida Presidencia, Excelentísimos Jefes y Jefas de Estado y estimados
delegados, permítanme comenzar expresando nuestro agradecimiento a la Presidencia y al
pueblo de Brasil por su liderazgo y hospitalidad al presidir la COP30 aquí en Belém,
corazón de la Amazonía.
Hoy me dirijo a ustedes con un mensaje claro: la adaptación es la prioridad que define
nuestra supervivencia colectiva como Pequeños Estados Insulares.
Para los SIDS, cada año que pasa sin apoyo y respuestas contundentes nos deja más
expuestos, más vulnerables y con menos margen para proteger lo que somos y lo
que tenemos.
El reciente huracán Melissa evidenció que el Caribe vive la crisis climática en primera
línea: un solo evento puede poner en riesgo la seguridad hídrica y alimentaria, destruir
infraestructura crítica y revertir años de desarrollo en cuestión de horas. Y mientras
lidiamos con sequías más prolongadas, temperaturas crecientes y pérdida de
biodiversidad, enfrentamos además una amenaza que ya no es invisible: el sargazo,
que asfixia ecosistemas, afecta la pesca y paraliza sectores turísticos esenciales. Lo
que antes era esporádico hoy exige soluciones regionales, ciencia, cooperación y
financiamiento.
Frente a esta realidad, la República Dominicana no llega a Belém con las manos
vacías. Hace dos días lanzamos nuestra Plataforma País de Financiamiento Climático para
mejorar el acceso al financiamiento climático y convertir nuestras políticas en
inversiones reales para la resiliencia y el desarrollo sostenible por y para la gente.
Señoras y señores, la República Dominicana impulsa una transición energética justa, fortalece la
agricultura resiliente y conserva activamente sus ecosistemas.
Como evidencia de esto, nos enorgullece informar que hemos logrado proteger más
del 30% de nuestros ecosistemas costero-marinos, reafirmando nuestro compromiso
con un desarrollo sostenible.
Sin embargo, ningún avance nacional puede compensar la magnitud de nuestra
vulnerabilidad y exposición al riesgo.
Por ello, en esta COP hacemos un llamado contundente:
Los países desarrollados deben, como mínimo, triplicar el financiamiento destinado a
la adaptación climática para 2030, alcanzando al menos 120 mil millones de dólares
anuales.
Este financiamiento debe ser nuevo, adicional y predominantemente en forma de
donaciones, adaptado a las necesidades de los estados insulares y los países más
vulnerables.
Estos recursos son esenciales para impulsar una acción climática integral que
aumente la resiliencia y reduzca la vulnerabilidad de nuestras comunidades,
apoyando la adaptación y transformación de los sistemas productivos en línea con la
Estrategia Nacional de Desarrollo, el Plan Nacional de Adaptación y la NDC.
Excelencias,
No pedimos lo imposible; exigimos lo indispensable.
Esta COP30 debe ser un punto de inflexión: necesitamos acelerar la implementación
de los Fondos Climáticos y consolidar una arquitectura financiera más justa, en línea
con nuestras obligaciones legales, con el fin de reconocer que la naturaleza no es un
gasto: es el capital sobre el cual se construye el futuro de nuestras comunidades.
¡El futuro de todos y todas depende de lo que hagamos hoy!
¡El tiempo de actuar es ahora!
¡Muchas gracias!
