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Alerta ambiental en Presa de Hatillo: detectan bacterias fecales y metales pesados

El Instituto de Microbiología y Parasitología (IMPA) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) detectó bacterias indicadoras de contaminación fecal, entre ellas coliformes totales y fecales, Enterobacter sp, Klebsiella sp y presencia puntual de Escherichia coli, en la presa de Hatillo, el embalse de agua más grande las Antillas, ubicado a unos 6 kilómetros al suroeste del municipio de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez.

Los análisis microscópicos confirmaron la presencia reiterada de Microcystis sp, una cianobacteria asociada a la eutrofización y productora de microcistinas, toxinas peligrosas para la salud humana y la vida acuática. Este hallazgo explica la coloración verde del agua.

También se identificaron microalgas como Desmodermus sp y Staurastrum sp, indicadoras de exceso de nutrientes y desequilibrio ecológico.

Un reportaje difundido por el canal de YouTube de Te Lo Explico News, de la periodista Nairobi Viloria, reveló hallazgos preocupantes sobre la calidad del agua de la Presa de Hatillo, en Cotuí, tras realizar análisis físicos, químicos y microbiológicos para explicar la coloración verde que ha generado alarma en la provincia Sánchez Ramírez.

Como principal embalse artificial del país, la presa cumple funciones esenciales en generación hidroeléctrica, control de inundaciones, pesca, recreación y abastecimiento indirecto de agua, por lo que su deterioro ambiental impacta directamente la sostenibilidad ecológica y productiva de la región.

El Laboratorio Franja reportó concentraciones elevadas de metales pesados, incluyendo níquel (hasta 1.613 mg/L, superando ampliamente el límite permitido), además de cromo, cobre, manganeso y presencia de cianuro.

El estudio también evidenció altos niveles de nitrógeno y fósforo, elementos que favorecen la proliferación de algas y aceleran el proceso de eutrofización.

Los especialistas advierten riesgos para la salud pública, la biodiversidad acuática y las actividades productivas. Recomiendan monitoreo permanente, análisis específicos de microcistinas y medidas urgentes de control y saneamiento en la cuenca.