Por Juan Carlos Azcona Reyes
Cada 5 de junio, el mundo conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha que nos invita no solo a reflexionar, sino también a actuar frente a los desafíos ambientales que amenazan nuestro presente y futuro.
En República Dominicana, esta realidad es cada vez más evidente. Nuestro país, reconocido por su riqueza natural, biodiversidad y belleza ecológica, enfrenta hoy importantes problemáticas ambientales que requieren atención inmediata, voluntad política y compromiso ciudadano.
Como joven dominicano comprometido con la educación ambiental y la acción climática, considero que hablar del medio ambiente ya no debe verse como un tema secundario o exclusivo de especialistas.
El medio ambiente influye directamente en nuestra salud, economía, calidad de vida y desarrollo sostenible. Lo que hoy ocurre en nuestros ríos, montañas, playas y comunidades tendrá consecuencias directas para las futuras generaciones.
Uno de los principales desafíos ambientales que enfrenta República Dominicana es el manejo inadecuado de los residuos sólidos.
A diario observamos vertederos improvisados, acumulación de basura en calles, cañadas y cuerpos de agua, así como una limitada cultura de reciclaje y clasificación de desechos. Esta situación no solo afecta el paisaje y el turismo, sino que también genera contaminación, enfermedades y daños irreversibles a los ecosistemas.
A esto se suma la contaminación de ríos y costas, provocada por aguas residuales, plásticos y actividades humanas irresponsables. Muchos de nuestros recursos hídricos se encuentran amenazados, mientras comunidades enteras enfrentan dificultades para acceder a agua limpia y segura. El agua, uno de los recursos más importantes para la vida, debe ser protegida con mayor responsabilidad y planificación.
Otro aspecto preocupante es la deforestación y la pérdida de áreas verdes. Aunque República Dominicana ha avanzado en algunos programas de reforestación, todavía existen amenazas relacionadas con incendios forestales, tala ilegal y expansión urbana descontrolada.
Nuestros bosques representan una barrera natural frente al cambio climático y son esenciales para la conservación de la biodiversidad.
El cambio climático también representa uno de los mayores retos para nuestro país. Como nación caribeña, somos altamente vulnerables a fenómenos como huracanes más intensos, sequías prolongadas, aumento de temperaturas e inundaciones.
Estos efectos impactan directamente a las comunidades más vulnerables, la agricultura, el turismo y la seguridad alimentaria. Sin embargo, aún estamos a tiempo de generar cambios positivos.
Las soluciones existen, pero requieren una verdadera articulación entre gobierno, sector privado, organizaciones sociales, centros educativos y ciudadanía. La educación ambiental debe convertirse en una prioridad nacional, fomentando desde las escuelas una cultura de responsabilidad, sostenibilidad y respeto por la naturaleza.
También es necesario fortalecer las políticas públicas ambientales, garantizar el cumplimiento de las leyes y promover inversiones en energías renovables, reciclaje, saneamiento y conservación de recursos naturales.
El país necesita avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible, donde el crecimiento económico no signifique destruir nuestros ecosistemas. De igual manera, los jóvenes tenemos un papel fundamental.
Hoy existe una generación más consciente, activa y comprometida con la defensa del planeta. Desde pequeños proyectos comunitarios hasta iniciativas internacionales, la juventud dominicana está demostrando que sí es posible liderar cambios positivos en favor del medio ambiente y la acción climática.
En este Día Mundial del Medio Ambiente, hago un llamado a la reflexión y, sobre todo, a la acción. Cuidar el medio ambiente no es responsabilidad de una sola institución; es una tarea colectiva.
Cada acción cuenta: reducir el uso de plásticos, reciclar, cuidar el agua, proteger nuestros árboles y educar a otros son pasos importantes hacia un país más sostenible. República Dominicana posee una riqueza natural invaluable que debemos preservar con compromiso y visión de futuro. La protección del medio ambiente no puede esperar más. El momento de actuar es ahora.
Juan Carlos Azcona Reyes
Líder ambiental y defensor de la educación ambiental en República Dominicana.
