Aislados vivimos y aislados sufrimos
Cuatro paredes. Luz artificial. Aire filtrado. Todo limpio. Al salir de la caja, camino sobre concreto, seco, humeante. A mi alrededor, veo bloques que cubren el horizonte, un eclipse eterno que me refugia de lo desconocido. De repente, algo toca mi brazo. Grito. Se siente pequeño. No lo quiero cerca, no lo quiero conmigo, no…
