Por José María Munné
Esta semana, por segunda vez, la Universidad de Columbia en Nueva York sirvió como plataforma para la profundización de un tema clave para el desarrollo de la República Dominicana: la sostenibilidad.
Durante la segunda edición del SustainDR Summit, expertos y profesionales dominicanos, académicos de una de las universidades más prestigiosas del mundo y miembros de nuestra diáspora se dieron cita para evaluar cómo estamos y qué podemos hacer para lograr un país cada vez más competitivo, productivo y sostenible.
El evento
SustainDR Summit surge en 2025 como una oportunidad de resaltar los importantes logros de la República Dominicana en materia de sostenibilidad en la Ciudad de Nueva York, tomando en cuenta como casi uno de cada diez neoyorquinos son miembros de nuestra diáspora, y la Universidad de Columbia, además de ser uno de los centros educativos más importantes y prolíficos del planeta, funge casi como la “universidad local” de Washington Heights, epicentro de la diáspora dominicana en los Estados Unidos.
Desde su primera edición, la actividad invita expertos y profesionales dominicanos de una diversidad de áreas, incluyendo políticas públicas, gestión de residuos, cultura y moda, salud, tecnología, turismo, economía azul, entre otras, para presentar el estado actual de importantes e interesantes iniciativas en la República Dominicana, con el objetivo de darlas a conocer y escuchar la perspectiva de la comunidad académica y la diáspora en ese sentido.
¿Por qué importa?
Aún con importantes avances e inversiones en iniciativas sostenibles, la realidad es que a nuestro país le hace falta un largo camino por recorrer para lograr alcanzar sus metas propuestas en una diversidad de pilares, como lo son la gestión de residuos, energía, e incluso turismo.
Desde la Universidad de Columbia, por ejemplo, hemos empezado a ver resultados tangibles, en el desarrollo de lazos de colaboración con actores en la República Dominicana. A partir del primer semestre de este 2026, los estudiantes de la maestría de gestión de la sostenibilidad realizaron su proyecto final, colaborando con Fundación Terra & Mare y SOS Group en el desarrollo de una estrategia a largo plazo para la gestión del sargazo en la industria turística. Por su parte, Fernando Ortiz Báez, profesor de la asignatura (y primer profesor de sostenibilidad de origen dominicano en la universidad), reiteró su compromiso con la continuidad de colaboración con proyectos dominicanos.
De igual forma, Cilpen Global, empresa gestora de la planta de valorización y relleno sanitario de Rafey, una innovadora planta de reciclaje de plástico en Santo Domingo Oeste y demás proyectos en el resto del territorio nacional y Haití, anunció su intención de expandir su programa de pasantías a cinco estudiantes anuales, luego del éxito de su programa establecido en el verano de 2025, a través del cual un estudiante de la universidad aportó en materia de análisis de datos para optimizar las operaciones en la planta de valorización.
Este intercambio de experiencias y conocimiento es clave para atraer y desarrollar nuestro talento local y sofisticar nuestros procesos operativos, logrando que nuestras iniciativas locales sean cada vez más eficientes y competitivas, habilitando así un mercado más preparado para recibir inversión local o extranjera.
Todo esto sin mencionar el impacto de nuestra diáspora, quienes ya aportan a nuestra economía no solo a través de remesas, sino también en el sector turístico e inversiones inmobiliarias, ahora también pueden conocer sobre nuevas oportunidades, muchas altamente innovadoras, para aportar, ya sea con el bolsillo o la experiencia, a impulsar proyectos a través de su capitalización, adopción de buenas prácticas, desarrollo de su capital humano u optimización de procesos.
¿Ahora qué?
Al finalizar la jornada de esta segunda edición del SustainDR Summit, estoy seguro que las ricas discusiones sostenidas en ella fungirán como punta de lanza para el desarrollo y profundización de relaciones colaborativas para el fomento de la sostenibilidad en la República Dominicana.
Con casos concretos en el sector turístico y de gestión de residuos fungiendo como multiplicadores, confío en que, al llegar a la tercera edición en 2027, contaremos con una mayor diversidad de ejemplos de colaboración en sostenibilidad exitosos en los proyectos más innovadores en nuestro país.
